INVASIÓN AL CLÓSET DEL MACHO ALFA

banner macho alfa

En este mundo tan globalizado, innovador y vanguardista miles de cosas han cambiado. Ya sea porque van pasando los años o la sociedad te impone formas de actuar que deben ir acorde al contexto que estamos viviendo. Sin embargo, los hombres hemos tenido que adaptarnos a nuevas tendencias, por sobre todo la forma en que nos vestimos, que muchas veces puede ser muy amanerada.

Amigos míos, la noticia de última hora es: “La ropa no es sólo para no andar en pelota en la calle”. Sino que hoy en día, tenemos que acostumbrarnos a combinar colores de la ropa, usar la moda de invierno-verano-otoño-primavera,  o fijarnos de no usar la ropa tres veces por semana. ¿Por qué ocurre esto? Existe un ser que nos lo repite constantemente, ¡Las mujeres!

Alguna vez tuvieron que haber oído: “¿Y por qué no te pruebas estos nuevos botines de la temporada?”. “Es lo último que se están usando ahora los hombres en San Francisco”. “Pero qué tiene, he visto muchos hombres como tú con los pantalones calipso”. “¿Te hago un nudo de bufanda que vi en la revista Cosmopolitan? Al modelo le quedaba muy bien”. O viendo televisión, “¡Viste! Mira, los diseñadores de Project Runway recomiendan todo lo que te dije”.

¡Oye oye oye oye! Soy de los hombres que alguna vez se vistió con lo primero que encontró, que usó la misma ropa durante semanas y que no entendía por qué no podía vestirse combinando el café con el negro.

1340590169142_7358663

Bueno, está bien, las mujeres nos están ayudando a mejorar un poco ese aspecto de perro abandonado y de quitarnos ese estilo que no es digno ni para ir a una fiesta de no videntes. Pero por favor, ¡No nos hagan ponernos ropa que nos haga sentir colipatos! Sé que lo dijo Óscar de la Renta pero créeme que mi cuerpo nunca ha estado acostumbrado a ese estilo londinense que tira estilo sólo allá. Aquí si no voy a Lastarria o al Barrio Italia, ¡No sé donde más ir a tirar pinta con la ropa que me pusiste!

Además, cómo creen ustedes que será ese momento en que me junte con mi grupo de amigos, con los mismos que nos reunimos a tomar chela, comer carne y jugar PES. Sería el material de burla para toda la noche. Si. Tengo mucho más estilo y onda que mis amigotes, diría Rubén Campos, pero según mis partners de la vida, tendría que empezar a ir al casting para Primer Plano.

¡Ok! Acepto que en algún momento me miré al espejo y dije: “Mmm, no me veo tan afeminado como creía”. “Si esta ropa la combino con una forma de caminar de hombre duro, pasa piola”. O la clásica, “Pero si tengo que fruncir el ceño y mirar serio a todo el mundo para que sepan que sigo siendo el macho alfa de la relación”. Ahí creo que podría ir mimetizando esta nueva moda que tengo puesta.

Pero mujeres, lo único que no nos podrán cambiar, es nuestro piyama. ¿Dije piyama? Filo. La polera, short o bóxer regalón que me pongo para dormir, hacer deporte, salir, comer, etc. ¡Eso no me lo quita nadie! Porque somos hombres, machos y rudos. Así que mujeres, eso no lo podrán cambiar nunca. ¿O sí?

Cuéntanos acerca de tu experiencia con la ropa. ¿Cómo ha sido ese cambio de estilo?

Despilfarreando letras, estilo y buen gusto.

@DespilfarraCL

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s